DECLARACIÓN DEL MAYOR REVERENDO NELSON J. PÉREZ RESPECTO A LAS PROTESTAS VIOLENTAS DE AYER EN EL CAPITOLIO DE LOS ESTADOS UNIDOS

Jueves, enero 7

Como tantos estadounidenses, vi con sorpresa y consternación las violentas protestas y el vandalismo que se desarrollaban en el Capitolio de los Estados Unidos. Ayer fue un día verdaderamente triste para nuestro país, un día que espero y oro que nunca se repita. En medio de nuestro dolor compartido, debemos recordar que lo que vimos no es un reflejo de quiénes somos. Somos mejores que esto y las acciones de unos pocos no nos representan ni a nosotros ni a nuestros valores.

Como ciudadanos de este gran país, somos bendecidos. Compartimos los derechos comunes a la libertad de expresión y la libertad de reunión, entre otros. Si bien las diferencias de opinión a menudo surgen sobre una variedad de cuestiones políticas y sociales, esas diferencias no pueden, bajo ninguna circunstancia, degenerar en anarquía y caos. Independientemente de la afiliación política, nos une la democracia. En caso de que se convierta en lo que presenciamos ayer (desorden violento y caos), los derechos que apreciamos desaparecerán en el abismo de la anarquía. 

En nombre de la gente de la Arquidiócesis de Filadelfia, expreso mi profunda gratitud a todos los agentes del orden público que trabajaron para restaurar el orden en el Capitolio, así como a nuestros funcionarios electos y miembros de su personal que vivieron y trabajaron en un día oscuro nuestra historia para asegurar la transición pacífica del poder.

Que Dios nos conceda sabiduría mientras buscamos puntos en común como estadounidenses y que Él traiga la paz a nuestra tierra. Hoy es un nuevo día. Es un llamado para que todas las personas de fe eleven sus corazones en oración por nuestro país y por la sanación en un espíritu de unidad arraigado en quienes somos: ciudadanos de los Estados Unidos de América.

+ Reverendísimo Nelson J. Pérez
Arzobispo de Filadelfia