EL ARZOBISPO NELSON J. PÉREZ EXPONE DECLARACIÓN TRAS EL VEREDICTO EN EL JUICIO DE DEREK CHAUVIN

Martes, abril 20

La angustia, el dolor y el miedo que consumieron a nuestro país la primavera pasada tras la trágica y perturbadora muerte de George Floyd fueron abrumadores. Inmediatamente después, viejas heridas se abrieron de par en par cuando el pecado mortal del racismo atravesó nuestras comunidades.

Como pueblo de fe, los católicos creen que cada vida tiene valor y debe ser tratada con dignidad. En nombre de la gente de la Arquidiócesis de Filadelfia, comparto el dolor y la tristeza continuos que sienten tantos.  

Casi un año después, el juicio del ex oficial de policía de Minneapolis Derek Chauvin ha terminado. El veredicto de hoy marcará el comienzo de una amplia variedad de reacciones. Ruego a todas las personas que se traten entre sí con respeto, caridad y buena voluntad mientras procesan la noticia a su manera.

Independientemente de los puntos de vista individuales, es imperativo recordar que la justicia penal es un asunto exclusivo de los tribunales. Garantizar la justicia social, por otro lado, es una responsabilidad común que todos compartimos. Si bien el juicio ha concluido, la lucha por erradicar el odio continúa. Nuestro Dios nos desafía a amar a nuestro prójimo con el corazón abierto y a ver la presencia de Cristo en ellos. Que Dios nos permita estar abiertos a conversaciones más difíciles y al trabajo arduo mientras buscamos alcanzar la paz y la unidad. Si bien esos objetivos son desafiantes, no es imposible alcanzarlos.

Oro para que el Espíritu Santo despierte el deseo en nuestros corazones de buscar soluciones a los problemas que encontramos. Que Dios nos cuide y fortalezca nuestra determinación de asegurar que nuestra nación permanezca indivisible con libertad y justicia para todos.

+ Nelson J. Pérez
Arzobispo de Filadelfia